En algunos centros de religiosidad popular encontraremos celebraciones religiosas en honor de “Adogan Pier”, deidad, cuya correspondencia en el santoral católico es “San Marcos de León”.
Autor de uno de los Evangelios, predicó la doctrina de Jesucristo por tierras de Alejandría. Al igual que el león, rey del desierto por entonces, caminó por el predicando y consiguiendo llevar consigo nuevos discípulos. Su fin terrenal llegó trágicamente cuando, tras ser torturado, murió. Después sus asesinos intentaron incinerar su cuerpo pero les resultó imposible. Sus discípulos, por obra divina, pudieron enterrar cristianamente su cuerpo aún intacto. Fue enterrado en la misma iglesia que había levantado en nombre de su Señor.

- Ritual para avivar las llamas del amor: “Los velones de San Marcos de León”.
Ha de ser viernes… Busca un trozo de papel, (que sea blanco), y escribe en él con tinta virgen el nombre de aquel o aquella que quieras que se enamore de ti. Luego quema sobre él una vela, dejándola hasta que se consuma, mientras, entre susurros, dices el nombre que has escrito en el papel. Has de repetir este rito durante cinco días seguidos, pero siempre con velas de diferente color.
Tras estos cinco ritos quema el papel prendiéndole fuego con una cerilla de madera. Cuando ya haya quedado reducido a cenizas acude a San Marcos de León, y pídele que cumpla tus profundos deseos amorosos. Mientras sigues rezando, coge las cenizas en tu mano y sopla bien fuerte, procurando hacerlo en un lugar donde el viento pueda arrastrarlas.
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